Ayer se entregaron los Goya 2007.
Un año desde la poco profesional gala del pasado año. Muchas eran las miradas puestas en la gala de esta edición. Conducida por Corbacho, la gala de entrega de los Premios Goya se caracterizó por convertirse en un acto de contrición: lo hemos hecho muy mal y nos hemos estado azotando durante todos estos meses y lo vamos a hacer mucho mejor.- Corbacho no me convenció. Ni él ni sus trajes. Y mucho menos el numerito de la botella de champán sobre su cabeza como cierre de la gala.
- Las parodias de las películas me resultaron de bastante mal gusto.
- El Goya falso, el primero que se entregó, sobraba. Y todo para volver a advertir a los futuros premiados que fueran breves o... Corbacho no se responsabilizaba de lo que pudiera pasar.
- El discurso de Ángeles González Sinde muy soso y bastante mal leído. Costaba seguirlo y si no que se lo digan a la ministra de cultura, que a pesar de ponerse sus gafas, su cara mostraba confusión.
- El Goya de Honor sigue siendo bastante caótico. Y eso que éste se puede ensayar.
- Se hicieron pocas bromitas entre los presentadores, pero menos tenía que haber habido, al menos del estilo: Santi Millán y Santiago Segura suplicando por presentar un Goya y Anabel Alonso sin llegar al estrado y Corbacho yendo a buscarla entre bambalinas...
- Quisieron dar protagonismo a los premios de los cortos, o al menos eso entiendo, pero lo convirtieron en un lío: Santi Millán abrió los sobres de los tres premios, mejor corto de animación, mejor corto documental y mejor corto de ficción. En el escenario mucha gente que no sabía cómo acercarse al micro para agradecer el premio. Y luego llega Corbacho para poner orden y aún la lía más, porque los pobres ganadores del corto de animación, El viaje de Said, que fueron los primeros en convertirse en poseederos del Goya, acabaron siendo los últimos en poder dirigir unas palabritas al auditorio. Ya no sabían cuándo les iba a tocar y ponían cara de resignación.
- Está claro que ser buen actor o actor, no implica subirse a un escenario y presentar los nominados al mejor actor. Lo siento Oscar Jaenada, pero tenías que haber ensayado un poquito más frente al espejo.
- Santiago Segura dando el premio a la mejor película. ¿Nadie le dijo que no se podía improvisar?
Lo mejor:
- Los tres Goya que se llevó AzulOscuroCasiNegro. Antonio de la Torre al mejor actor de reparto, Quim Gutiérrez al mejor actor revelación y Daniel Sánchez Arévalo a la mejor dirección novel. Mis felicitaciones desde aquí. Daniel ya sabe que soy una fan de AzulOscuroCasiNegro y de él. La canción original Imaginarte de Alba Gárate tenía que haberse llevado el Goya.
- El Goya a Juan Diego por su excelente personaje en Vete de mí y su sentido agradecimiento a Juan Diego Botto.
- Ivana Baquero saliendo a recoger su premio como mejor actriz revelación con su vestidito de princesa y sus botitas rojas. Vaya desparpajo agarrando el micro y pronunciando su discurso. Sin papel, de corrido y sin temblarla la voz. Ahí queda eso.
- El recuerdo a los que nos han dejado este año. Creo que es la primera vez que no me parece algo totalmente fuera de lugar y cutre. Muy bien Estrella Morente.
- Mucho más cuidadas las transiciones entre nominación y nominación, librándonos de la tortura que supuso el pasado año.
- Los presentadores fueron asépticos en su mayoría: salían, anunciaban las candidaturas y daban el premio. Correcto.
- Los 5 Goyas de Volver. Merecidos. Bien por Penélope Cruz y su papel de Raimunda. Se echó de menos a Pedro...
Y tenemos que hablar del vestuario, claro:
- Dulce Penélope Cruz. Discreta y elegante.
- No tan discreta su hermana Mónica, pero el vestido era precioso y lo llevaba estupendamente.
- Me gustó también Maribel Verdú y su vestido en tonos amarillo pastel.
- Tonos pasteles, perla, para Carmen Calvo y Ángeles Gonzalez Sinde. Son de esos vestidos que son preciosos en la percha, pero que sobre la piel no dicen mucho.
- Me encantó también María Valverde y su vestidito de hada de Joseph Font.
- Marisa Paredes elegantísima con su vestido y su abrigo rojo. Como siempre.
- Najwa Nimri y Elena Anaya no me gustaron. Najwa Nimri quizá más por su actitud y Elena Anaya, en fin, ese vestido no la favorecía nada, por mucho que digan.
- A Goya Toledo la veo más guapa en las fotos que lo que la vi en la gala.
- Leticia Dolera y Verónica Sánchez, correctas y discretas.
- María Adánez y Aitana Sánchez-Gijón tampoco me gustaron. La primera con un look un tanto gothic funeral un tanto pasado. Y la segunda con un vestido que dejaba entrever demasiado. Aunque el vestido era bonito.
- El look de Ariadna Gil tampoco me gustó mucho. Esta chica es como si quisiera no pasarse y nunca llega. Además estuvo muy seria durante toda la ceremonia y eso que tenía al lado al mafioso super interesante Viggo Mortensen.
Una ceremonia más, un año más de buen cine español. Que sigamos aprendiendo de nuestros errores y lo más importante: que se siga haciendo cine y se cuelgue el cartel de no hay entradas.







