
Este miércoles el
Museo del Traje invitó a
Inés e
Iván de
La Casita de Wendy a uno de los tradicionales
encuentros con diseñadores.En la mesa,
Iván e Inés, Carmen Pérez, subdirectora del museo,
Brenda Chávez, periodista y especialista en moda y arte y
Miguel Fernández de Molina, licenciado en ciencias políticas y sociología, imparte clases de sociología de la moda y colabora con distintos medios además de con
La Casita de Wendy en cuestiones de marketing.
Una primera presentación por parte de Carmen de los asistentes y en especial de Inés e Iván.
Ambos vienen de mundos que nada tienen que ver con la moda. Inés estudió arquitectura e Iván filosofía e ingeniería agrícola.
Su ropa es alegre y joven, con formas originales, colores, geometrías, estampados. Su trayectoria es interesante y exitosa. Venden tanto en Oriente, como en Europa y EEUU. Han participado en exposiciones colectivas como
La moda española, tras el espejo en el
Museo Reina Sofía.
Con esta presentación, estábamos deseando que Inés e Iván tomaran la palabra. Lo hacen y nos comentan que van a ir
proyectando un vídeo con sus distintas colecciones para
hacer la presentación de la marca, contarnos la historia, como trabajan, dónde se inspiran, su evolución...Inés nos comenta que efectivamente vienen de mundos diferentes a la moda, pero que son
dos personas muy inquietas. Hemos aprendido a hacer moda de forma intuitiva y sobre la marcha. Estudiaban lo que veían que necesitaban de forma autodidacta.
Iván toma la palabra.
Empezamos en la moda de forma casual. Cosían ropa para ellos porque les gustaba. Y estuvieron compaginando otros trabajos con la realización de ropa de forma
amateur.
Esos años fueron como una escuela. La ropa que hacían gustaba y tuvieron la oportunidad de llegar a tiendas, salir en prensa. Así se pasaron 2 años haciendo ropa sin ser una empresa.
La empresa la fundaron en 2001.
La primera colección la presentaron en Benicasim y
le regalaron un par de vestidos a Björk. Con uno de ellos salió mucho en prensa,
lo utilizó como imagen y esto les dio muchísima repercusión. Además de ánimo, ya que Björk tenía acceso a ropa de diseñadores muy vanguardistas y ropa
chula y
que eligiera uno de nuestros vestidos como imagen pues fue muy importante. Esto les abrió puertas de tiendas, prensa,...
A partir de este momento trabajaron más en serio y
la colección de invierno 02-03, Handmade, fue su
primera colección como empresa. La idea motor de la que partieron para construir la colección fue
el traje regional español. Se documentaron sobre el tema con fotografías, yendo a exposiciones, a fiestas de pueblos,... De toda la información recogida,
extrajeron las pautas que iban a seguir y desarrollaron imágenes, colores y estampados, en este caso, relacionados con los pueblos de España. Y esta es siempre su forma de trabajar:
eligen un tema que les gusta, sobre el que les apetece trabajar, que les da las ideas y que marcará las pautas para empezar a construir.La idea es
reinterpretar lo que cogen, lo que ven, no hacer, por ejemplo, un traje regional. La prenda final no tiene porque identificarse con la idea de partida.
Recoger ese carácter de hecho a mano, el cariño, las horas de trabajo y llenar la colección de esas ideas: artesanal y hecho a mano. En esta colección hubo cosas que las hicieron ellos mismos durante meses. Durante este periodo es cuando se empiezó a gestar la filosofía de
La Casita de Wendy:
trabajo artesanal. También recogieron
los lunares en punto tricotado,...

Con esta colección se salió fuera de España, a
la feria internacional de París que se celebra durante las semanas de los desfiles. La colección
tuvo mucho éxito y les hicieron pedidos tiendas que nunca jamás soñaron que pudieran comprarlos: los almacenes Barneys, Matsuya en Tokyo, ...
Fue una total sorpresa el éxito en París y tuvieron que empezar a pensar como empresarios en lugar de como diseñadores. Inés nos cuenta que para poder mantener el compromiso adquirido con esta colección, se pasaron todo el verano cosiendo casitas, botones,... todas las aplicaciones que llevaba la colección inspirada en los trajes regionales y en los pueblos de España. Qué ellos mismos exclamaban,
¡cómo hemos podido poner tantas cosas! Y que Inés, que cosía muy mal, acabo cosiendo bien: la práctica.

La siguiente colección fue la de
verano 03, Wonderland, que vendieron en España y en París. El tema que eligieron fue
el pic-nic y Alicia en el País de las Maravillas. Siguieron con los lunares y las aplicaciones porque les habían gustado mucho de la colección anterior. El fotógrafo con el que trabajan es
Ramiro E, fotógrafo argentino, que además de ser fotógrafo de moda está muy pegado al mundo del arte. Busca el contraste entre la ropa un tanto näif de
La Casita de Wendy y la realidad. Sus fotos son
más un retrato de la persona que una fotografía de moda. Para esta colección se inspiraron en las fotografías que
Lewis Carroll realizaba a la niña Alexandra Kitchin y a sus amigas:
niñas jugando que se disfrazan. En la colección encontramos estampados de frutas, animales bordados,...

En la colección de
invierno 03-04 les apeteció utilizar el
color negro que no había aparecido en ninguna de sus colecciones pero dándole sentido del humor. Eligieron como tema
el personaje de Beetlejuice creado por Tim Burton. En la pantalla vemos los dibujos que se prepararon para el desfile que realizaron en
Circuit, Barcelona. Se comenzaba con el
color negro para ir incluyendo poco a poco el color. Inés nos cuenta que el desfile se realizó un día soleado de invierno, en el Tibidabo, en un parque de atracciones que ya no se usaba, con autos de choque abandonados, y que fue un escenario estupendo para presentar la colección. Hicieron también referencia a
Pesadilla antes de Navidad, murciélagos,... Nos cuentan que las chicas de las fotos son chicas de la calle, amigas,
no son modelos. Quieren alejarse de los estereotipos. Los detalles de la colección les seguían complicando la producción que luego pedían las tiendas.

Con la colección de
verano 04, Fairy Tales, comenzaron a
desfilar en Cibeles. Fue bastante duro porque solo estaban ellos dos para llevar la producción.
Se inspiraron en los iconos de distintos cuentos. Además en las fotos para el catálogo utilizaron ilustraciones de una amiga suya. Querían mostrar lo que las chicas sueñan en los cuentos, en la fantasía,
lo que se imaginan que son y al mismo tiempo mostrar lo que realmente eran. Las fotos se hicieron en un barrio a las afueras de Madrid buscando ese contraste entre las chicas vestidas de cuento y la realidad. Vemos cisnes, soldaditos de plomo,...
Para Pasarela Cibeles tuvieron que montar una imagen más clásica, las chicas son las modelos establecidas, la pasarela es la pasarela, ir y volver,...
Creativamente hablando es menos enriquecedor, nos dice Inés,
pero a nivel de repercusión para la empresa es mucho más interesante.
Para la colección de
invierno 04-05 se inspiraron en sus amigos. La colección se llamó
My friends e hicieron
ropa para sus amigos. Fue más complicado centrarse y que la colección quedara coherente en colores, líneas, aplicaciones,... los gustos de los amigos son diferentes aunque, como dice Iván,
son nuestros amigos y nos gustan las mismas cosas. ET, gatos, música, lazos, cintas,... son algunos de los elementos que vemos en esta colección.
Dejaron la pasarela porque estaban sobrepasados de trabajo. La parte de venta y comercial se había descuidado. Hicieron una presentación y una exposición con las fotografías de Ramiro en una galería de París, que funcionó muy bien. Y es que
el esfuerzo que exige preparar una colección para pasarela es muy alto.De lo que vamos viendo en las fotografías del vídeo, nos explica Inés, 15 conjuntos son para el catálogo y luego la colección se compone de unas 80 piezas.
A partir de las prendas que constituyen un poco la imagen de la colección se desarrollan otras más ponibles. Se separa la imagen de lo que quiere la gente. Trasladan sus ideas a lo que la gente pide. Así, un estampado que se hizo para una chaqueta hecho a mano, bordado, se adaptó luego en
serigrafía para camisetas mucho más cómodo para el cliente.
Al principio diseñábamos ropa para nosotros, dice Iván,
sin importar precios o si iba a gustar o no. Pero cuando entras en el circuito comercial hay que pensar en lo que la gente se puede poner:
un poco para ellos pero que la colección se venda y se use.
En
verano del 2005 el tema de la colección Natacha fue la silueta. Patrones sencillos para prendas sencillas. Los gráficos, los colores, son los que complicarán la prenda. Quisieron
hacer un ejercicio sobre los patrones. Eligieron un patrón y lo utilizaron de diferentes formas: el patrón puede ser el mismo pero la prenda resultante es diferente al aplicar el grafismo.

En la
siguiente colección sí que hicieron pasarela en Barcelona. La idea era
mostrar que los elementos unidos tienen un significado diferente que por separado. Además, en lugar de usar estampados que es lo que venían utilizando,
usaron colores planos. Cada una de las chicas llevaba un color, un conjunto y luego al final se juntaban y la historia resultante era diferente. Empezaron, además, a desarrollar diferentes líneas de trabajo: cuadernos, otras líneas de ropa,.. y ahora tienen una
línea de complementos.Hablando ya de las última colecciones, en la de
verano 07, Paint a vulgar picture, experimentaron con pinturas,
pintando a mano los tejidos. Utilizaron gasas,
tejidos vaporosos con los que no habían trabajado. La imagen era más pastel, con muchos degradados, pero manteniendo los contrastes.


Y en
invierno 07-08 volvieron a los estampados y se inspiraron en
el cuento de la Reina de las Nieves, dejando un poco la imagen
näif e infantil con la que se asocia a
La Casita de Wendy.
Los niños también pueden ser malos, decía Iván,
aunque luego también cariñosos. Ese contraste es lo que buscaban.

La colección que ahora mismo está en las tiendas es la de este verano y se llama
King of the bongo. Inspirada
en África, la selva, las cosas tribales, también en la diversión, en la música. En los estampados veremos motivos relacionados con la selva, flores, bolas de madera,...
Y la colección para el
invierno 08-09 estará inspirada en las mil y una noches. Será, de nuevo,
una reinterpretación. Habrá colores nuevos como el
oro, aplicaciones por supuesto en forma de estrellas, lunas, gatos, búhos,..,
elementos nocturnos.Inés e Iván nos cuentan ahora los distintos
proyectos en los que han participado:- Aniversario de barbie: le hicieron un vestido de bolitas
- Absolut label: la marca de vodka quiso hacer una colección de ropa y cada diseñador que participó tenía que contar algo de su país. Diseñaron una camiseta basándose en el cuento que de pequeños nos contaban sobre una ardilla que podía recorrer el país de árbol en árbol, utilizaron también lunares,...
- Una colección para las Supernenas, con las Supernenas hechas con aplicaciones, con lentejuelas,...
- Participaron en el 10º aniversario del Festival Internacional de Benicasim (FIB)
- Colaboraciones para Converse y Vans.
- Además complementos, cuadernos, agendas, ropa para el hogar, ropa para bebé, leotardos,...
Hace poquito comenzaron con su segunda línea de ropa,
HAPPY, más económica, más sencilla, con sus estampados pero más ponible.
Se abre el debate con Brenda y Miguel. Brenda apunta que es muy loable que
la producción de
La Casita de Wendy se realice en España, no fuera como se suele hacer para abaratar costes. Iván comenta que prefieren
sacrificar el precio y ofrecer calidad. Inés añade que las personas con las que trabajan constituyen un valor añadido. Algunas tiendas les han hecho firmar que lo que se está haciendo se hace en Europa y pagando salarios europeos.
Les gusta tener una buena relación con la persona que realiza las prendas y valorar el trabajo artesanal.
Brenda les pregunta sobre
su proyecto de reciclaje. Inés nos cuenta que siempre
les daba mucha pena tirar tejido, material que se queda obsoleto, que has usado para una colección y que llega un momento que tienes que tirar porque si no no cabe más tejido. Decidieron sacarlo partido: que un estampado se haya utilizado en una colección no implica que muera. Así que con esos tejidos han montado una tiendita,
RECYCLING, donde se pueden encontrar tejidos, vestidos para bebés, juguetes,... Muy interesante. También nos desvela Inés que quieren
montar una tienda con las cosas que se encuentran por la calle, que son muchas, y que la gente tira.
Brenda reflexiona que lo que hacen es lo que les apetece realmente,
no van en comunión con las últimas tendencias y vanguardias. Inés dice que cuando alguna vez han hecho alguna prenda que seguía las tendencias del momento, no se vende: la gente que compra
La Casita de Wendy busca otra cosa. Aunque como empresa es más sencillo hacer cosas que vayan con la tendencia, no es su concepto.
Han tenido la suerte de que hay gente que empatiza con su universo aunque no sea tendencia. Brenda comenta que su trabajo, al margen de las tendencias, es
un trabajo creativo. Inés e Iván nos cuentan
la colaboración con Alicia Framis en la elaboración de una prenda basada en la bandera de china. También participaron en el proyecto que
Andrea Crews va organizando por diferentes ciudades y que consiste en invitar a varios diseñadores a reciclar ropa. En la
Casa Encendida de Madrid se apiló una gran montaña de ropa vieja y había que trabajar con ella. La ropa vieja no hay que tirarla y por eso quieren que la ropa de
La Casita de Wendy sea
atemporal y que puedas ponértela siempre que quieras.
Como las prendas que hacían los antiguos costureros que eran para toda la vida.
Miguel les pregunta sobre el
uso de material ecológico en
La Casita de Wendy y si el gobierno puede hacer algo más para ayudar a los diseñadores a que compren este material. Inés comenta que a raíz de un proyecto que hicieron con
Greenpeace investigaron a ver si el tinte que utilizaban para sus estampados era tóxico. Para su alegría descubrieron que no.
Ahora el material ecológico es más fácil de conseguir pero sigue siendo caro, dice Inés. Para la siguiente colección han conseguido fabricantes más asequibles e
incluirán tejidos ecológicos.Se cambia de tema y Brenda habla sobre
las subvenciones que reciben muchas firmas. Ella opina que está bien que el gobierno subvencione la cultura pero hay cosas que se mantienen de esas subvenciones y eso no debería ser así. Deberían mantenerse con la oferta y la demanda. Si no hay demanda, quizá ese producto no deba estar en el mercado. Inés cuenta que
ellos no han recibido ninguna subvención, que algunas han pedido pero no se las han concedido.
Tenemos que adelantar mucho dinero porque las tiendas pagan cuando entregas la mercancías, dice. Para ella el problema reside en que
no hay una comisión de expertos que valore a quién se le da la subvención, por cuanto tiempo,... Que se han dado cuenta de que en muchos casos depende de los círculos en los que te muevas, y ellos no se prodigan muchos en según que
saraos.
Con las preguntas del público nos enteramos de que
Iván estudió patronaje porque se dieron cuenta que para transmitir a la gente que les cosía la ropa lo que ellos querían, necesitaban saber de patrones. Nos resultaba complicado explicar cómo queríamos que se hicieran las cosas y además nos dábamos cuenta de que al no saber, luego la persona que cosía, cambiaba cosas, reinterpretaba... Y que
les encantaría hacer moda masculina pero les falta tiempo.
Hacer una colección para hombre implicaría empezar de nuevo, reflexiona Iván,
nuevas tiendas, en las que vendemos ahora son tiendas de chica,... Nuevos patrones, otros gustos, tejidos diferentes, apunta también Inés. Es un ejercicio que requiere tiempo y que lo harán cuanto dispongan del mismo y sean más gente en el equipo.
Con esto se cerró el encuentro, que supo a poco porque
Inés e Iván se mostraron en todo momento muy cercanos y enamorados de La Casita de Wendy. Muchas gracias a los dos por compartir vuestra ilusión con nosotros.

Y para poner broche de oro al encuentro de ayer, qué mejor que reencontrarnos nuevamente con
La Casita de Wendy en
el mercadillo que desde
hoy jueves y hasta el sábado 10 tiene lugar en la
c/Argensola, 9, 2D.
El viernes 9 de 11 a 20h y el sábado 11 de 11 a 14h. Pago en efectivo.

Complementos, joyitas, camisetas HAPPY, vestidos de verano, juguetes, tejidos por metros,...

No voy a poder mentiros, sobre todo cuando veáis las siguientes imágenes en las que
la cámara me pilla con perchas en la mano: compré, sí. Y sí, os lo enseñaré...